Las interrupciones eléctricas en operaciones mineras pueden generar pérdidas superiores a US$1 millón por hora en procesos críticos, especialmente en operaciones de gran escala y alta criticidad, advirtió César Soto, especialista en automatización de redes eléctricas para Perú y Bolivia de Hitachi Energy. Ante este escenario, las mineras aceleran la adopción de subestaciones digitales para evitar paralizaciones
Según explicó el especialista, la adopción de esta tecnología ha crecido significativamente en el país durante los últimos años. Mientras que antes las subestaciones digitales representaban apenas el 10% de los nuevos proyectos Greenfield, actualmente ya alcanzan alrededor del 40%, impulsadas principalmente por la necesidad de garantizar continuidad energética y evitar pérdidas operativas en sectores intensivos como la minería.
“Una parada no programada puede representar pérdidas millonarias dependiendo del tamaño de la operación. En algunos casos, las paralizaciones pueden generar impactos de entre US$6 millones y US$12 millones, por evento o periodo de interrupción, dependiendo de la duración y criticidad del proceso», sostuvo Soto. Añadió que “las subestaciones digitales permiten detectar anomalías de manera temprana, reduciendo tiempos de respuesta y facilitando mantenimientos predictivos en lugar de mantenimientos programados que obligan a detener operaciones completas”.
