Según el informe Condiciones de Vida en el Perú. I Trimestre 2026 del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el 21,7% de hogares rurales en el Perú todavía cocina con leña, una práctica que expone a miles de familias al humo dentro de sus viviendas. En pleno 2026, este dato revela que el acceso a energía segura y limpia sigue siendo una brecha crítica con impacto directo en la salud y el bienestar de la población rural.
El problema también tiene una dimensión sanitaria global. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año 2,9 millones de personas mueren prematuramente por enfermedades atribuibles a la contaminación del aire doméstico, causada por el uso ineficiente de combustibles sólidos y queroseno al cocinar. Esta exposición, vinculada al uso de combustibles como leña, carbón vegetal, carbón mineral, residuos agrícolas y excrementos de animales, incrementa el riesgo de enfermedades respiratorias y refuerza la urgencia de ampliar el acceso a fuentes de energía más seguras en los hogares.
“Impulsar el acceso a energía segura y limpia es una condición indispensable para el desarrollo del país. En el Perú rural, donde más del 20% de hogares aún cocina con leña, el desafío no es solo energético: también es social, sanitario y territorial. Desde Limagas, asumimos el compromiso de seguir acercando soluciones que contribuyan a cerrar esta brecha, mejorar la calidad de vida de las familias y avanzar hacia un futuro donde ningún hogar quede atrás”, señaló Ignacio Schneider, gerente general de Limagas.
Cerrar esta brecha requiere articular esfuerzos públicos y privados que permitan llevar soluciones energéticas seguras, accesibles y sostenibles a más hogares del país, especialmente en las zonas rurales. Promover el uso de combustibles más limpios no solo contribuye a mejorar la calidad de vida de las familias, sino que también representa una medida concreta para proteger su salud, reducir desigualdades y avanzar hacia un desarrollo más inclusivo.
