En Perú, el gas natural ha aportado S/189 mil millones al PBI en los últimos 20 años, pero 14 regiones aún no cuentan con acceso a este recurso, según cifras de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH)
Una mayor integración entre los países de América Latina puede fortalecer la seguridad energética, atraer nuevas inversiones y aprovechar de manera más eficiente los recursos de gas natural disponibles en la región. Para ello, será necesario avanzar en infraestructura, regulación y planificación energética, con una visión que permita aprovechar las complementariedades entre los distintos mercados.
“El principal desafío es construir una visión compartida sobre el papel estratégico del gas natural en la seguridad y transición energética, así como en la competitividad de la región”, señaló Felipe Cantuarias, presidente de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos y quien participará en la XV edición de Gas Natural Perú 2026.
América Latina cuenta con importantes recursos de gas natural, pero mantiene una elevada fragmentación en materia regulatoria, de infraestructura y planificación energética. Esta situación limita el aprovechamiento de los recursos disponibles y dificulta la consolidación de mercados regionales más integrados.
En ese contexto, el desarrollo de interconexiones, gasoductos regionales, terminales de gas natural licuado y mecanismos de intercambio permitiría diversificar las fuentes de abastecimiento y atender eventuales déficits de suministro. Una mayor coordinación también facilitaría respuestas conjuntas frente a situaciones de emergencia energética y contribuiría a reducir vulnerabilidades en los sistemas nacionales.
La estabilidad regulatoria será otro factor determinante. Los proyectos de exploración, producción e infraestructura energética requieren inversiones de largo plazo, por lo que necesitan reglas claras y previsibles, procesos de permisos más ágiles y un entorno que brinde confianza al capital privado. A ello se suma la necesidad de impulsar nueva exploración y ampliar la infraestructura para garantizar la disponibilidad futura del recurso.
El reto de ampliar el acceso en Perú
Para el Perú, una mayor integración regional representa una oportunidad para recoger experiencias de otros países y fortalecer su propia planificación energética. El desarrollo de una estrategia de largo plazo debería considerar la producción de gas natural, la generación eléctrica, la expansión de las redes de transporte y distribución, así como la capacidad de almacenamiento y otras alternativas de abastecimiento.
Actualmente, 14 regiones del país no cuentan con acceso al gas natural, pese al potencial disponible. Esta brecha contrasta con el impacto que la industria ya tiene en la economía: en los últimos 20 años, el gas natural ha aportado S/189 mil millones al PBI, de acuerdo con cifras de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos.
El gas natural también puede cumplir un papel complementario frente al crecimiento de las energías renovables. Su capacidad para aportar flexibilidad, confiabilidad y respaldo al sistema eléctrico permite acompañar una mayor participación de fuentes como la solar y la eólica, al tiempo que contribuye a reducir el uso de combustibles más intensivos en emisiones.
En este contexto, espacios como Gas Natural Perú 2026 permiten reunir a representantes de la industria, autoridades, academia y especialistas para analizar los desafíos y oportunidades del sector. Estos encuentros favorecen el intercambio de experiencias y la construcción de consensos en torno a temas como la inversión, la competitividad y la seguridad energética, tanto del Perú como de la región.
