En mayo de 2024, la minera singapurense Boroo asumió el control del proyecto de óxidos de oro en etapa exploratoria Tres Cruces (La Libertad). La adquisición se concretó a través de un acuerdo de intercambio de acciones con Steppe Gold Ltd., mediante el cual Boroo obtuvo una participación mayoritaria en esta última. Como resultado, se convirtió en la propietaria directa del proyecto y de la empresa operadora, Aurífera Tres Cruces (ATC). Ahora, la compañía se prepara para nuevas decisiones sobre esta operación. ¿Qué acciones tiene previsto ejecutar?
En concreto, ATC presentó este mes una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) ante el Ministerio de Energía y Minas (Minem), correspondiente a la segunda fase del proyecto de exploración minera Tres Cruces. Esta nueva etapa contempla la realización de trabajos de perforación diamantina en la concesión minera Negro I, de propiedad de ATC desde 2021.
La zona ya fue explorada entre 1996 y 2008 por las empresas Oroperu, Battle Mountain Canada y Minera Barrick Misquichilca. En ese período, se ejecutaron 372 sondajes y más de 73,900 metros de perforación. Tras la culminación de las actividades exploratorias en 2009 y la implementación de medidas de cierre, ATC retomó el interés en el área y obtuvo en 2022 la aprobación de una Ficha Técnica Ambiental (FTA) para una primera fase de intervención.
La actual DIA, según explica el documento presentado, busca viabilizar una segunda fase de exploración orientada a confirmar la presencia y delimitar los posibles yacimientos de oro. Para lograrlo, plantea la ejecución de 16 sondajes diamantinos distribuidos en igual número de plataformas, además de la habilitación de 2.26 kilómetros de nuevos accesos y la rehabilitación de 9 kilómetros de caminos existentes.
¿Cuál es el monto de inversión del proyecto de exploración?
Según la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), el cronograma e inversión del proyecto de exploración minera Tres Cruces se organiza en tres etapas principales: construcción, exploración y cierre. La etapa de construcción, que se desarrollará entre los meses uno y siete, comprende actividades como el trazado y replanteo del área, el movimiento de materiales, el traslado de equipos, así como la habilitación de accesos y plataformas. Esta fase contempla un presupuesto de US$ 405,300.
La etapa de exploración está programada entre los meses seis y nueve, e incluye la ejecución de perforaciones superficiales diamantinas, junto con los análisis correspondientes. Para esta fase, se ha previsto una inversión de US$ 1,351,000.
Finalmente, la etapa de cierre se desarrollaría entre los meses ocho y trece. Dicha fase contempla labores progresivas, finales y de post cierre, incluyendo acciones como el monitoreo ambiental, y cuenta con un presupuesto estimado de US$ 324,000.
En conjunto, el proyecto prevé una inversión total de US$ 2.08 millones y la ejecución de 3,790 metros de perforación diamantina, utilizando dos máquinas perforadoras operando en turnos diarios.
Fuente: GESTIÓN
