En línea con los compromisos de descarbonización abordados durante la COP30, Aggreko -líder global en soluciones de transición energética- propone tres estrategias clave para acompañar a las empresas de América Latina en su camino hacia operaciones más sostenibles.
Estas iniciativas explicadas en su último informe, “El sector del petróleo y gas en América Latina” (2025), permiten a las compañías disminuir su huella de carbono, aumentar la productividad y fortalecer la seguridad energética.
- Gas de pozo: Es un tipo de combustible utilizado también para alimentar las plantas de generación de energía. Así las empresas no solo logran reducir el riesgo de interrupciones, sino también los costos, las emisiones e incluso triplicar su producción.
- Energía híbrida: Al adoptar la energía híbrida, que combinan fuentes fósiles y renovables, garantizan un suministro continuo y resiliente. De esta forma, las empresas protegen los activos críticos contra paradas imprevistas, reducen los costos de combustible y, al mismo tiempo, ganan terreno hacia objetivos climáticos más ambiciosos, fortaleciendo su competitividad en un mercado global cada vez más exigente.
- Almacenamiento inteligente: Responde rápidamente a los cambios del mercado y a las exigencias medioambientales, manteniendo una operación segura y eficiente en cualquier escenario.
El camino hacia la eficiencia energética
De acuerdo con Aggreko, las empresas peruanas pueden reducir entre 10% y 30% de sus costos energéticos al implementar soluciones de eficiencia y gestión inteligente de la energía. En el caso de industrias como minería, petróleo y manufactura —que concentran gran parte del consumo eléctrico del país—, la compañía recomienda la adopción de tecnologías que combinen distintas fuentes y permitan operar de forma más limpia y confiable.
“En áreas no atendidas por el sistema interconectado, la adopción de soluciones con gas natural comprimido para aumentar la producción propia de energía permite a las empresas reducir hasta un 40% los costos de generación, liberar capital para otras áreas del negocio y garantizar operaciones continuas. Además, se obtienen ganancias en eficiencia, se reduce la huella de carbono y se logra un mayor control sobre el consumo de combustible”, explica Daniel Rossi, Gerente de Sector para América Latina – O&G de Aggreko.
Además, el reporte de Aggreko muestra que en la matriz energética de Perú, las centrales hidroeléctricas sumaron casi el 50% de la generación, mientras que el gas natural tiene un 40% de la oferta interna y las fuentes renovables (solar, eólica y bagazo) representan alrededor del 9% de la producción.

