La incorporación prevista de 4,5 GW de nueva capacidad renovable en el Perú podría generar una necesidad de entre 300 MW y cerca de 1 GW de sistemas de almacenamiento con baterías, dependiendo de cómo evolucionen los requerimientos de flexibilidad del sistema eléctrico, señaló Celaris Energy.
En el marco de su participación en el Future Energy Summit, la compañía sostuvo que el crecimiento de la generación eólica y solar plantea hacia adelante mayores exigencias para la infraestructura de transmisión, en un contexto en el que la demanda máxima del Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN) alcanzó este año más de 8,200 MW en febrero y 8,085 MW en agosto.
“Cuando la cartera de proyectos renovables avance, la transmisión y la flexibilidad del sistema tendrán que evolucionar a la misma velocidad. No se trata únicamente de construir nueva generación, sino de asegurar que exista capacidad para recibirla, transportarla y gestionarla de manera eficiente”, señaló Jefry Arce, gerente de Operaciones de Celaris Energy.
Durante el panel ‘Redes, almacenamiento y nueva generación para el Perú del futuro’, explicó que, en transmisión, el desafío está en anticipar la infraestructura necesaria para conectar los nuevos proyectos con los centros de consumo y evitar que restricciones de capacidad limiten su integración. “La planificación de la red será clave para acompañar el ingreso progresivo de nueva capacidad renovable y responder a la evolución de la oferta y la demanda eléctrica”, puntualizó Arce.
El almacenamiento será otro componente de esta nueva infraestructura. Según el ejecutivo, la incorporación de 4,5 GW de nueva capacidad renovable podría requerir entre 300 MW y cerca de 1 GW de sistemas BESS (instalación tecnológica capaz de acumular energía eléctrica para liberarla cuando la red lo necesita) bajo determinados escenarios operativos.
En ese sentido, Arce anotó que el siguiente paso será avanzar hacia una planificación que articule generación, transmisión y almacenamiento como componentes de una misma infraestructura eléctrica. “El crecimiento renovable cambia las necesidades del sistema. La transmisión y las herramientas de flexibilidad tienen que anticiparse al ingreso de nueva generación para evitar que la capacidad disponible termine convirtiéndose en una restricción”, concluyó.
