La gestión eficiente del agua, el desarrollo de proveedores y la generación de nuevas capacidades para el empleo serán algunos de los ámbitos donde la innovación tendrá mayor impacto en la industria minera durante los próximos años, sostuvo Pamela Antonioli, gerente general del Hub de Innovación Minera del Perú.
Antonioli señaló que los cambios tecnológicos que atraviesa el sector obligan a mirar la innovación más allá de la incorporación de nuevas herramientas a las operaciones y vincularla directamente con los desafíos de los territorios donde se desarrolla la actividad minera.
En ese sentido, consideró prioritaria la gestión del agua y la adaptación frente al cambio climático, para lo cual será necesario desarrollar tecnologías que permitan medir, reutilizar y administrar mejor el recurso hídrico.
Sin embargo, explicó que la tecnología deberá estar acompañada por modelos de gobernanza que faciliten el intercambio de información confiable y una mayor coordinación entre empresas, autoridades y comunidades.
Nuevas capacidades para el empleo
Otro de los grandes desafíos estará relacionado con la transformación del empleo minero. Antonioli indicó que tendencias como la automatización, la inteligencia artificial, la electrificación y las operaciones remotas modificarán progresivamente las capacidades que demandará la industria.
Ante este escenario, sostuvo que será necesario fortalecer la conexión de las empresas mineras con universidades, institutos y gobiernos regionales para anticipar los nuevos perfiles profesionales y técnicos que requerirá el sector.
El reto, explicó, no consiste únicamente en formar profesionales para los puestos de trabajo que existen actualmente, sino en desarrollar talento capaz de investigar, emprender, adaptar nuevas tecnologías y generar soluciones frente a los problemas productivos, sociales y ambientales de cada región.
Proveedores locales y diversificación
Antonioli destacó también el potencial de la innovación para fortalecer a los proveedores locales y contribuir a la diversificación de las economías regionales.
Explicó que un proveedor que inicialmente atiende una necesidad de una operación minera puede, con tecnología y acompañamiento, desarrollar soluciones que posteriormente sean aplicables en otras operaciones e incluso en otros sectores económicos.
Asimismo, capacidades desarrolladas alrededor de la actividad minera en campos como mantenimiento, logística, gestión ambiental y análisis de datos pueden convertirse posteriormente en nuevos servicios y emprendimientos.
“La innovación debe ayudarnos a construir capacidades y autonomía, no nuevas formas de dependencia”, sostuvo Antonioli en diálogo con Stakeholders.
En esa línea, consideró que la minería puede dinamizar los territorios, pero su presencia por sí sola no garantiza su desarrollo. Por ello, planteó que la innovación debe convertirse en un instrumento para transformar las capacidades, infraestructura y conocimiento generados alrededor de la minería en oportunidades sostenibles que permanezcan más allá de la vida de una operación.
Estos desafíos serán parte del debate del Encuentro Internacional de Gestión Social y Sostenibilidad (GESS 2026), organizado por el IIMP, que se desarrollará del 18 al 20 de agosto en el Centro de Convenciones de Lima, bajo el lema “Confianza que une. Gestión que transforma”.
