El Directorio de CAF aprobó 15 operaciones en 10 países de la región por USD 3.500 millones para impulsar infraestructura, movilidad sostenible, transición energética, acción climática, educación, recuperación ante desastres y desarrollo productivo. Durante la sesión, también puso a disposición de los países de la región USD 1.000 millones para enfrentar el fenómeno de El Niño.
CAF —banco de desarrollo de América Latina y el Caribe— aprobó un paquete financiero de USD 3.500 millones, compuesto por 15 operaciones en 10 países, para acompañar prioridades estratégicas de desarrollo y responder a algunos de los principales desafíos económicos, sociales, ambientales y de infraestructura de la región.
Las operaciones abarcan desde la modernización de sistemas de transporte y redes eléctricas hasta infraestructura vial, financiamiento a empresas y comercio intrarregional, educación, acción climática, reconstrucción después de desastres naturales y proyectos para acelerar la transición energética. El paquete combina financiamiento soberano y subnacional con operaciones dirigidas al sector privado y mecanismos destinados a movilizar recursos adicionales.
“Estas aprobaciones reflejan la capacidad de CAF para responder a necesidades muy diversas de nuestros países, desde infraestructura y energía hasta educación, acción climática y recuperación frente a desastres. Estamos ampliando nuestro financiamiento y, al mismo tiempo, utilizando instrumentos que nos permiten movilizar más recursos, acompañar a gobiernos nacionales y locales y fortalecer al sector privado para acelerar el desarrollo de América Latina y el Caribe”, señaló Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF.
Además, la institución puso a disposición USD 1.000 millones a apoyar a las poblaciones más vulnerables ante emergencias provocadas por inundaciones, sequías e incendios forestales ocasionadas por el fenómeno de El Niño. Para ello, trabajará junto con gobiernos nacionales y locales, bancos de desarrollo y otros actores, con el propósito de mitigar el impacto de estos fenómenos y fortalecer la capacidad de respuesta en los territorios afectados.
Las estimaciones científicas apuntan que El Niño 2026-2027 generará fuertes impactos en la región. Sus efectos pueden frenar el crecimiento económico por las pérdidas agrícolas, ganaderas y pesqueras, los daños a la infraestructura, la menor productividad, las interrupciones de las cadenas de suministro y el aumento de los precios. Su impacto será heterogéneo entre países y territorios, con sequías, altas temperaturas, inundaciones y mayores precipitaciones, y podría ocasionar pérdidas equivalentes al 2% del PIB regional y aumentar la pobreza en 4,8 millones de personas.
Durante el directorio, CAF también presentó su estrategia 2026-2031, que plantea las principales líneas de trabajo para ampliar las capacidades de la institución con la finalidad de promover una región más resiliente, integrada y próspera.



