“El dólar estadounidense experimentó un fuerte descenso el jueves, cayendo más de un 2% después de que el presidente Trump revelara aranceles de importación radicales. El paquete incluye un gravamen básico del 10% sobre todas las importaciones, a partir del 5 de abril, con aranceles mucho más pronunciados sobre China, la UE y Vietnam. China y la UE han prometido tomar represalias, lo que aumenta el temor a una guerra comercial mundial y a una posible recesión en EE. UU., lo que ejerce una presión de venta adicional sobre la divisa.
Los datos económicos agravaron los problemas del dólar. El PMI de servicios del ISM cayó a 50,8 en marzo, muy por debajo de las expectativas, con una contracción del empleo y un debilitamiento de los nuevos pedidos, lo que pone de manifiesto la vulnerabilidad de una economía muy dependiente de los servicios. Mientras tanto, el déficit comercial se redujo a 122.700 millones de dólares, impulsado por un aumento de las exportaciones. Por otra parte, las peticiones iniciales de subsidio de desempleo se situaron por debajo de las previsiones, pero las peticiones continuas subieron a su nivel más alto desde 2021, lo que apunta a ciertos riesgos para el mercado laboral.
De cara al futuro, los mercados prevén más recortes de tipos este año, el primero de ellos en junio. Todas las miradas se centran en las nóminas no agrícolas del viernes y en el discurso del presidente de la Fed, Powell. Un tono pesimista podría agravar las pérdidas del dólar, mientras que una postura más cauta podría ofrecer un apoyo temporal.”