ISA Energía, que opera el 71% de la red de transmisión eléctrica del país, mira además licitaciones por US$ 1,700 millones. ¿Qué proyectos entran en operación y cuándo?
Mientras el Gobierno alista una nueva cartera de licitaciones de transmisión y el país se prepara para un posible Fenómeno El Niño, ISA Energía, brazo en el Perú del Grupo ISA, grupo empresarial multilatino de origen colombiano con negocios en energía, vías y telecomunicaciones, encara uno de sus años más exigentes en obras desde su llegada al país, hace 24 años. A ello se suma un reto de más largo aliento: el vencimiento de sus primeras concesiones.
Brenda Rodríguez, CEO de ISA Energía en Perú, indicó que la compañía viene cumpliendo los objetivos estratégicos que se trazó, aunque con varios frentes abiertos. Actualmente desarrolla ocho proyectos en el país que sumarán entre 1,300 y 1,400 km de líneas de transmisión, un volumen que la obliga a reforzar su estrategia de seguridad en campo.
“Tenemos una expectativa de alrededor de 6,000 o 7,000 trabajadores en campo en algún momento, lo cual nos tiene en una preparación importante de estrategias”, comentó a Gestión en el marco del ExpoCIEC 2026.
Rodríguez, quien lleva ocho meses al frente de la operación local tras haber participado en el directorio, precisó que cada proyecto tiene sus propios plazos y permisos, y que el compromiso es atenderlos dentro de lo que exige el Estado y dentro de la estrategia de inversión del grupo.
Hoy, la empresa opera más de 12,000 km de líneas y 90 subestaciones, con presencia en 21 de las 24 regiones del país. Con ello, es dueña y operadora del 71% de las redes de transmisión del Perú. “Básicamente lo que hemos hecho en estos más de 20 años es ser un habilitador de la energía para el crecimiento del país”, anotó.
ISA ENERGÍA ALISTA NUEVO EJE TRONCAL CENTRO-NORTE QUE OPERARÍA AL 2029
Según detalló Jorge Güímac, gerente de Desarrollo de Negocios de ISA Energía en Perú, la pieza de mayor envergadura de su cartera son dos líneas: Huánuco–Tocache–Celendín–Trujillo y Celendín–Piura, que conformarán un nuevo eje troncal entre las zonas centro y norte. Según el contrato, entrarían en operación a mediados del 2029. El resto de la cartera está distribuida en el país, con obras en Piura y en Arequipa, entre otras zonas.
El más próximo a culminar es el proyecto YANA, un enlace con niveles de 220 y 500 kilovoltios (kV) en la zona centro que, además, crea la subestación Nueva Huánuco y habilita el nuevo eje troncal. Su puesta en marcha está prevista para el primer trimestre del 2027. A ello se suma una subestación en Virú (La Libertad), que entró en operación hace dos meses en una primera etapa. La segunda, precisó Güímac, llegará en aproximadamente año y medio, con la habilitación de una línea de 220 kV.
Fuera de la transmisión, la firma evalúa una línea de servicios energéticos distribuidos, vinculada a la transición energética y a las renovables, aunque todavía está en estructuración y no ha generado proyectos. “Nuestro foco es 100% transmisión”, subrayó Rodríguez.
La idea, explicó, no es entrar a la generación, sino prestar servicios a terceros a través de conexiones, almacenamiento o servicios complementarios, un negocio que el grupo ya opera en la costa norte de Colombia, aunque aún en fase inicial.
ISA ENERGÍA DUPLICA MANTENIMIENTO DE SUS REDES ANTE LLEGADA DE EL NIÑO
Güímac indicó que la compañía tiene identificados sus activos críticos ante El Niño: lluvias e inundaciones en el norte, deslizamientos en la sierra e incendios en el sur. El principal riesgo, explicó Rodríguez, es que un deslizamiento derribe una torre y arrastre parte de la infraestructura, en una geografía accidentada.
Por ello, la empresa duplicó su mantenimiento habitual, adoptó medidas preventivas y mantiene equipos disponibles para responder ante emergencias, en coordinación con un plan del sector que incluye a los generadores. Sin embargo, la CEO advirtió que algunas intervenciones requieren trámites ambientales, lo que limita la velocidad de respuesta.
“Ojalá que nos equivoquemos todos y no sea tan fuerte como dicen, pero si es así, hay que estar preparado para reaccionar, y eso es lo que estamos haciendo”, remarcó Güímac.
“Lo que no hayas ejecutado ya es muy difícil, porque el Fenómeno El Niño está aquí dentro de un mes”, advirtió Rodríguez.
En paralelo, Rodríguez puso el foco en el norte, donde la demanda viene creciendo y la zona enfrenta hoy una señal de costo alto: al no contar con generación a costos eficientes ni con líneas con capacidad para traer energía de otras zonas, depende de la generación térmica, la más costosa. “Puedes tener una generación y no la puedes conectar. Y ese es un ejemplo de una mala planificación”, sostuvo.
Güímac recordó que un parque solar puede construirse en año y medio a dos años, mientras que una línea de transmisión puede tomar entre cinco y ocho años desde su concepción hasta su ejecución. Como referencia citó el norte de Chile, donde hubo generadoras que no tuvieron dónde inyectar su energía.
ISA ENERGÍA BUSCA UN ‘SEGUNDO CICLO’ EN PERÚ Y MIRA PROYECTOS POR US$ 1,700 MILLONES
El crecimiento de ISA en el Perú depende del plan de expansión que define el Estado. En esa línea, Güímac señaló que el Plan de Transmisión 2027-2036 identifica un potencial de alrededor de US$ 1,700 millones en proyectos, que comenzarían a convocarse a fines del 2027. La compañía evaluará en cuáles participar según las sinergias con su infraestructura existente.
El otro frente es el vencimiento de sus primeras concesiones, que duran en promedio 30 años. La primera expira en el 2031 —una porción pequeña de sus más de 12,000 km— y le seguirán otros vencimientos en el 2032 y 2033. La decisión sobre su continuidad corresponde al Gobierno, que puede optar entre distintos mecanismos previstos en el marco legal peruano.
“Nos vemos trascendiendo ese primer ciclo. El primer ciclo no es ‘se acabó el negocio y nos vamos’. Vemos continuidad. Tenemos que sentarnos dentro del marco legal con el Gobierno a negociar eso”, afirmó Rodríguez.
Su principal carta, explicó, es el conocimiento acumulado sobre el estado de los activos, su operación y la relación con las regiones y comunidades, que busca poner al servicio del Estado en esa nueva etapa. “Ese segundo ciclo [de concesión], por supuesto, es lo que nosotros queremos mantener”, sostuvo.
Fuente: Gestion
