22.7 C
Lima
27 de septiembre de 2026
Minería

Minería más allá de los metales: otros indicadores que se mueven en las zonas mineras

La minería ocupa un lugar clave en la economía peruana: representa el 9.1% del Producto Bruto Interno (PBI), el 11% de la inversión y el 66% de las exportaciones. Pero, su impacto no se limita a las cifras nacionales, según revela un reciente informe de Macroconsult.

Si bien un sondeo de Ipsos indica que para 6 de cada 10 peruanos la minería formal genera beneficios en las zonas donde opera, un análisis de la consultora señala que, con el paso del tiempo, la actividad minera impulsa una transformación en la estructura productiva de sus áreas de operación en el largo plazo.

El estudio encuentra que la actividad minera dinamiza las economías de las localidades donde se instala, generando un aumento en las ventas de los negocios y en el empleo, precisó Álvaro Monge, gerente general de Macroconsult.

 “Esto es lo que se conoce como efecto multiplicador. [La minería] como es una actividad intensiva en capital genera encadenamientos importantes. Eso significa que requiere de otros sectores para operar. Cuando opera una mina requiere contratar maquinaria, entonces, las fábricas o empresas que venden o alquilan maquinaria ven incrementada su dinámica. Además, impacta en negocios de una menor dimensión como proveedores de alimentación o de vestimenta para los uniformes”, comentó a Gestión.

En promedio, solo el impacto de la minería se tradujo en promedio en S/ 1.6 millones en ventas anuales de las empresas ubicadas en estas localidades (10%). Las actividades más beneficiadas fueron las de comercio y servicios.

Por ejemplo, en el caso del comercio las ventas se incrementaron en 20% a S/ 1.3 millones, mientras que en servicioscreció 29% sumando S/ 1 millón.

Minería: impactos promedio en el desarrollo local empresarial y el empleo.

Minería: impactos promedio en el desarrollo local empresarial y el empleo.

Minería y el empleo en Perú

La dinámica minera, que “jala” al comercio y servicios, también impulsó el lado del empleo. Como resultado de entrar en la cadena, las dos actividades mencionadas alcanzaron un mayor peso dentro de la estructura del empleo en las localidades mineras.

En tanto, se estima que los empleos adicionales y los empleos permanentes crecieron. A partir de esta mayor actividad empresarial y laboral, el ingreso laboral mensual real también aumentó.

Minería: ingreso laboral e ingreso total per cápita mensual.

Minería: ingreso laboral e ingreso total per cápita mensual.

Inversión e infraestructura

Los efectos de la actividad minera también alcanzan a los recursos públicos de las localidades donde opera. Según el informe, el aumento de estos recursos permitió dinamizar la inversión pública local, reflejándose en un mayor número de obras por cada 10,000 habitantes.

Esta mayor inversión también se observa en algunos servicios básicos. Los ingresos de la minería explicaron el 21% del aumento en el acceso de las viviendas al agua de red pública y 29% del incremento en el acceso a desagüe de red pública.

En cuanto a la infraestructura educativa, la consultora estimó que los recursos generados por las actividades mineras impulsaron en un 33% del aumento de escuelas con paredes adecuadas y un 88% del incremento en el acceso a desagüe en las escuelas.

Minería: infraestructura y servicios públicos

Minería: infraestructura y servicios públicos

La gran minería y el largo plazo

Sin embargo, los efectos de la minería no aparecen de inmediato. Según precisan, los resultados son más claros en los entornos de gran minería y en los distritos donde las operaciones llevan más de una década.

“Los efectos positivos tardan en llegar cerca de 10 años. Para que los efectos de un proyecto minero sean visibles se tiene que esperar que vaya operando cerca de 10 años. Eso no significa de que en los primeros años no hayan efectos, sino que estos efectos son acumulativos, crecientes en el tiempo”, sostuvo Monge.

Uno de los factores que explica esto es el tiempo que toma la llegada de los tributos y el canon a las localidades. Según Monge, los mayores recursos fiscales llegan después de que los proyectos mineros comienzan a generar utilidades, por lo que no están disponibles desde el inicio.

El estudio también indica que, si bien hay evidencia de impacto en algunos indicadores de bienestar en los hogares, no encuentra evidencia de una reducción de la pobreza en las localidades analizadas. Para Monge, esto se explica principalmente porque no todas las personas tienen las mismas posibilidades de aprovechar las oportunidades que genera la actividad minera.

“Estos beneficios económicos son aprovechados no necesariamente por las poblaciones más vulnerables. Se necesita cierto nivel de capital humano o capital financiero para poder aprovechar las oportunidades que ofrece la minería, y esas son las personas que están por encima de la línea de la pobreza”, dijo.

En cambio, añadió, las poblaciones más pobres mantienen brechas de capital humano y suelen encontrarse en zonas más alejadas y desconectadas de los mercados, lo que dificulta su acceso a estos beneficios.

Por ello, el economista consideró que el Estado tiene un papel importante para atender las brechas usando los recursos que genera la minería. El reto, indicó, es desarrollar políticas públicas más focalizadas en las poblaciones vulnerables y lograr que las estrategias de responsabilidad social de las empresas mineras también estén más asociadas con estas necesidades.

Fuente: GESTIÓN.

Artículos Relacionados

Milicic invertirá US$ 8 millones este año y busca tener presencia en la minería

admin-roveri-mye

Mayra Figueroa retorna al viceministerio de minas en una nueva etapa para el sector

admin-roveri-mye

Volcan busca alargar vida de Andaychagua: el plan para mina de plata y zinc en Junín

admin-roveri-mye