- En I Foro de Sostenibilidad, organizado por la SPH; se dio a conocer que el país alcanzó el puesto 41 en el Energy Trilemma Index 2023 del World Energy Council, uno de los principales rankings internacionales del sector energético.
El Perú se ubica entre los países con mejor desempeño en sostenibilidad energética a nivel global, al alcanzar el puesto 41 del Energy Trilemma Index 2023, elaborado por el World Energy Council (WEC), una de las evaluaciones más reconocidas a nivel internacional sobre el equilibrio entre seguridad energética, equidad y sostenibilidad ambiental.
Estos resultados fueron analizados en el marco del I Foro de Sostenibilidad organizado por la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH), donde la Asociación Regional de Empresas de Petróleo, Gas y Energía Renovable en Latinoamérica y el Caribe (ARPEL) subrayó la importancia de que la sostenibilidad sea gestionada como un eje estructural del negocio energético y no solo como un componente reputacional.
“La sostenibilidad que crea valor no es un ejercicio reputacional ni un cumplimiento aislado; es aquella que se gestiona con el mismo rigor que la seguridad, la eficiencia y la rentabilidad”, señaló Pablo Ferragut, director gerente de ARPEL.
De acuerdo con ARPEL, en base a las cifras del WEC, el Perú obtuvo un puntaje de 75.2 en sostenibilidad ambiental, lo que lo posiciona como un país con avances sostenidos desde el año 2000 en esta dimensión. El resultado refleja una mejora progresiva en la gestión ambiental del sistema energético y un marco que favorece una transición energética ordenada.
Durante el foro, Tiffany Bayly, gerente general de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH), destacó que la sostenibilidad debe entenderse como un componente integral de la operación del sector.
“La sostenibilidad no es un cuarto pilar adicional, es un trinomio inseparable: ambiental, social y económico, cuyo punto de partida está en la operación y en la toma de decisiones empresariales”, afirmó.
Bayly agregó que, en un contexto de transición energética que exige realismo, planificación y seguridad de suministro, el sector hidrocarburos —y en particular el gas natural— continúa siendo un componente clave para avanzar hacia una matriz energética más sostenible, competitiva y segura para el país.


