En momentos que la crisis del petróleo en el mundo parece agudizarse, con la salida de Emiratos Árabes Unidos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), y su precio sigue encima de los US$100 por barril , en el Perú la extracción de crudo mantiene una tendencia cada vez más declinante.
Según reportes preliminares de Perupetro, hasta este 27 de abril, la producción nacional fiscalizada de petróleo en el cuarto mes del año alcanzó los 33,677 barriles en promedio diario (bpd), lo cual, comparado con los 51,483 bpd de igual periodo del 2025, significó una reducción de 34.58%.
Este resultado preliminar sería además la mayor caída en lo que va del 2026: en enero se contrajo 18.51%; en febrero, -23.15%; y en marzo, -18.33%. Es más, se trata de la sexta contracción consecutiva desde el último crecimiento reportado en octubre del 2025 y el volumen más bajo reportado en los últimos cinco años.
De esta forma, de enero a abril del 2026, la producción nacional promedio de petróleo se sitúa en torno a 36,581 barriles diarios, volumen inferior en 17.14% si se lo compara con los 44,153 barriles en promedio diario que produjo el año pasado, según cifras de Perupetro.
Asimismo, la explotación de líquidos de gas natural, que son insumo en parte para la producción local de gas licuado de petróleo (GLP), alcanzó los 56,161 barriles en promedio diario (bpd) el mes pasado, cifra menor en 13.75% versus los 65,120 bpd del cuarto mes del 2025.
¿Por qué cayó la actividad?
A juzgar por la data de la citada agencia estatal, la merma en abril, en el caso del petróleo, se habría producido principalmente por una reducción en la explotación de dos de sus principales lotes. Uno de ellos es el 95, ubicado en Loreto a cargo de Petrotal, que produjo solo 12,044 bpd, cantidad que sería inferior en 45.59% respecto a igual mes del 2025 (22,139 bpd).
La producción en el Lote Z-69, a cargo de Petroperú, también habría declinado en abril de 2026
El Lote Z-69, situado en alta mar frente a Piura, encargado a Petroperú, produjo 2,854 bpd, volumen que resultaría menor en 17.72% que hace un año atrás. En contraste, aumentó la producción en los lotes X, operado por OIG, y el Lote 8, a cargo de Upland Oil & Gas.
En el caso de los líquidos de gas natural, la agencia no registra producción fiscalizada en abril de parte de uno de los principales productores, el Lote 57, de la española Repsol, que en marzo último había producido 8,455 bpd.
Proyección para este año
Los resultados que está teniendo la actividad de hidrocarburos en lo que va de este año, parecen ir en línea con las proyecciones del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) en su último Reporte de Inflación de marzo 2026.
En el documento, el BCRP revisó a la baja el crecimiento esperado para 2026 del sector hidrocarburos, de 4.9 a -4.7 % por la postergación hacia 2027 del inicio de operaciones del lote 192 (contemplada para mediados de 2026 en el anterior reporte).
A ello el banco le sumó la menor producción esperada del lote 95 y la menor producción de líquidos y gas natural tras el siniestro suscitado en marzo en el sistema de transporte de gas (a cargo de TGP).
El Lote 192 aún podría retomar su producción -paralizada hace más de 5 años- todavía el 2027.
Vale indicar que Perupetro había previsto para el 2026 una producción petrolera anual de 55,179 barriles en promedio diario (bpd), que estaría sustentada en la entrada en operación del Lote 192 con 10,458 bpd, aunque estimó que el Lote 95 (el de mayor producción actualmente), retrocedería a 10,410 bpd.
Lotes abandonados
Sobre el tema Víctor Ubillús, presidente de la Cámara de Comercio de Talara, refirió a Gestión que se ve una caída generalizada en la producción petrolera en el norte del país, con varios lotes que han sido abandonados, como el Lote II, el Lote VI y el Lote XV (que en todo el 2026 no reportan producción).
Además, dijo tener información que el Gobierno decidió extender por un año el plazo del contrato temporal que tiene Petroperú para la operación del Lote Z-69, a pesar -remarcó- de la crisis económico financiera que atraviesa la petrolera estatal, y que más bien, podría poner en riesgo futuras operaciones en ese yacimiento.
Ubillús afirmó que actualmente Petroperú no estaría realizando inversión de mantenimiento a las instalaciones de ese lote en altamar, por lo cual la corrosión está afectando sus plataformas marinas, y podría deteriorarlas aún más al punto que no daría opción para entregar el lote en una futura licitación a un nuevo operador.
Riesgos a mediano plazo
En tanto, para Álvaro Ríos, experto en hidrocarburos, si bien el modelo de inversiones en el Perú es ideal para atraer capitales privados, la crisis del sector deriva de la excesiva “tramitología” y regulación particularmente del sector Ambiente, así como la sobre regulación del Osinergmin.
Refirió que, según empresarios del sector, para invertir por ejemplo en infraestructura de almacenamiento de GLP, los permisos pueden demorar hasta 5 años en aprobarse, y tomar hasta 12 años para aprobar el tendido de ductos de gas.
A esto le sumó que ahora surge un nuevo riesgo, como es que salga electo un gobierno que sea poco amigable a la inversión privada, en referencia al candidato de Juntos por el Perú (JP), Roberto Sánchez.
El plan de gobierno de Juntos por el Perú apunta a renegociar los contratos sobre recursos naturales que considera estratégicos, como el gas, los hidrocarburos, la minería, etc., a fin de nacionalizarlos y que sean gestionados directamente por el Estado, para darle prioridad al mercado interno.
Al respecto, Ríos señaló que seguir ese derrotero para el Perú significaría volver al modelo boliviano, que por nacionalizar recursos naturales alejó la inversión privada, y ahora carece de recursos como el gas, y debe importarlos, cuando años atrás era un productor y exportador.
Fuente: GESTIÓN.
