Especialistas trabajan en la recuperación de los fósiles bajo estrictos protocolos científicos para preservar la información sobre la megafauna que recorrió los Andes durante la última Edad de Hielo.
Un importante hallazgo paleontológico acaba de producirse en la región Junín, la comunidad del distrito de Chambará, en coordinación con especialistas del Área de Paleontología del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet), participa en la recuperación de cráneos de mastodontes, animales emparentados con los elefantes que habitaron Sudamérica hace miles de años.
El descubrimiento destaca por incluir un nuevo registro de cráneo que podría aportar información valiosa sobre la evolución y distribución de los mastodontes en el continente. Estos grandes mamíferos formaron parte de la llamada megafauna sudamericana, un conjunto de animales de gran tamaño que desaparecieron al final de la última Edad de Hielo.
Rescate científico
La extracción de los fósiles se realiza bajo estrictos estándares científicos. Debido a que los restos óseos presentan una alta fragilidad, los especialistas emplean técnicas de rescate paleontológico diseñadas para proteger cada pieza durante su recuperación. Entre ellas se encuentra la aplicación de consolidantes especiales, sustancias que ayudan a estabilizar los huesos y evitar daños durante la remoción del terreno.
Las labores de campo son lideradas por Daniel Vásquez y personal de la Municipalidad Distrital de Chambará, quienes trabajan de manera coordinada con el Área de Paleontología del Ingemmet. La institución brinda supervisión y asesoría técnica para asegurar que el proceso de recuperación se desarrolle correctamente y que la información científica asociada a los fósiles se conserve intacta.
El Ingemmet, a través de su Área de Paleontología, brinda asistencia técnica especializada y supervisa las actividades de recuperación conforme a los protocolos establecidos para la protección del patrimonio paleontológico. Se espera que las actividades de rescate concluyan en las próximas semanas. Posteriormente, los restos serán sometidos a procesos de limpieza, preparación y análisis especializado que permitirán estudiar sus características y antigüedad.
Además de su relevancia científica, este hallazgo contribuye a revalorar el patrimonio paleontológico de la región Junín y podría impulsar iniciativas de investigación, educación, difusión cultural y geoturismo en beneficio de la población local.


