En el 2025, la inversión minera sumó US$ 6,228 millones, una cifra récord, según información del Ministerio de Energía y Minas (Minem). En términos reales, en ese año la expansión fue de 19.3% y, aunque este año no repetiría el plato —y habría una desaceleración clara—, aún se mantendría en terreno positivo. El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) ajustó al alza su proyección para esta inversión, desde 6.1% a 9.2%. Para el 2027, se espera un crecimiento de solo 1.2%.
El BCRP explica que su proyección para este y el próximo año considera la construcción de los proyectos Tía María y Reposición Antamina, así como el desarrollo de Reposición Ferrobamba (de Minera Las Bambas).

Perspectivas para la inversión privada para este y el siguiente año, incluyendo las de la minería. Fuente: Reporte de Inflación de marzo 2026, del BCRP
Resultado positivo en enero
Con estas proyecciones en mente, ¿cómo inició el año? En enero, la inversión de la minería sumó US$ 398 millones, un crecimiento de 8.9% respecto a igual mes del año pasado, sustentado en el mayor gasto en infraestructura (83.3%) y exploración (32.9%), según la última data del Ministerio de Energía y Minas.
En línea con las perspectivas del BCRP, Scotiabank había señalado a inicios de este mes a Gestión que proyectaba que la inversión minera alcanzara los US$ 7,100 millones el 2026, sustentada en que Tía María, de Southern Perú, siga impulsando ese gasto, así como en que el proyecto cuprífero Zafranal iniciara construcción este año.
Sin embargo, recientes acontecimientos que afectan al sector minero formal en nuestro país, hacen prever ahora a diversos expertos consultados por este diario, que las perspectivas de inversión minera para este año serían un poco menos auspiciosas.

Evolución de las inversiones mineras, hasta enero 2026. Fuente: Minem
Se podrían frenar inversiones en exploración
Uno de esos sucesos, es la decisión adoptada la última semana por la Comisión de Energía y Minas del Congreso, de aprobar un dictamen para modificar la Ley General de Minería, de forma que encarece en 300% el pago por derecho de vigencia (de US$ 3.00 actuales a US$ 12 por hectárea).
Asimismo, esa iniciativa aumenta las penalidades por no empezar a producir en 400%, y caduca las concesiones al cabo de 15 años de inactividad (el plazo actual da hasta 30 años para empezar a producir). El dictamen, que reúne 12 proyectos de ley de diversas bancadas, ahora está pendiente de ser debatido en el Pleno del Congreso.
Al respecto, Miguel Cardozo, CEO de Alturas Minerals, observó que este dictamen se ha aprobado, en momentos que las inversiones del sector en exploración registraban un incremento del 38.5% en 2025 y 32.9% en enero último, y que esa actividad atrae a inversionistas a nivel mundial en busca de cobre y oro.
Sin embargo, advirtió que esta iniciativa legislativa genera incertidumbre sobre qué pasará con los permisos ya obtenidos para realizar dicha actividad, si se tendrán que volver a realizar, todo lo cual puede frenar el crecimiento en las inversiones en el sector minero.
El experto sostuvo que la reducción del plazo de vigencia de concesiones mineras a sólo 15 años resulta incompatible con la dinámica técnica de la exploración, que suele superar los 20 años antes de llegar a producción, en un contexto de mayores exigencias ambientales y sociales.
Queda en suspenso proyecto Zafranal
Para empeorar el panorama, este martes se supo de la decisión que adoptó Compañía Minera Zafranal, de suspender su proyecto Zafranal para la explotación de cobre en Arequipa, con una inversión de US$1,900 millones, y que se constituía en el proyecto más esperado después del de Tía María (de Southern Perú).
El proyecto Zafranal se encontraba ya en fase de ingeniería de detalle, comprendiendo inversiones en exploración y explotación, y hasta ahora, su perspectiva era obtener permiso de construcción para iniciar obras este año, según había previsto la empresa en el último Perumin 37.
Sin embargo, según el reporte anual 2025 de Teck Resources (accionista con el 80% en Minera Zafranal), documento al que tuvo acceso Gestión, dicha iniciativa pasará a la fase de preservación de activos, mientras que este año se centrarán en identificar, evaluar e implementar oportunidades para mejorar el negocio y preparase para una futura decisión de aprobación del proyecto.
El reporte detalla que las actividades preliminares de Zafranal cesarán durante el primer trimestre de 2026, y los contratistas continuarán desmovilizándose del sitio para finales del primer trimestre de 2026.
Se desmovilizan contratistas
Consultado sobre el tema, Enrique Alania, director de Negocios y Profesor de Programas en Gestión Minera de Esan, explicó a este diario que la referencia a que Zafranal pasará a la fase de “preservación de activos” significa básicamente que el proyecto ha quedado suspendido, no por ser anulado o vendido, sino para que se preserve de cara a una etapa posterior.
En tal sentido, el experto pidió entender que los inversionistas van a colocar sus capitales donde tengan las mejores condiciones para invertir; que el Perú compite con varios otros países, y que la inestabilidad de un país es lo que hace que los inversores se espanten.
Por su parte, Marcial García, experto en minería de EY Perú, refirió que, con la salida ahora del proyecto Zafranal, al Perú ahora solo le queda el proyecto Tía María, que está en desarrollo, pero que no hay ningún otro proyecto nuevo medianamente grande.
Si a eso se le suma el dictamen que busca reducir el plazo de las concesiones, consideró que el Perú ya puede despedirse de inversiones en nuevos proyectos, pues aquellos que se espera realizar este año, son básicamente para mantener la capacidad de explotación de minas ya operando, pero hay muy pocas iniciativas “greenfield” para incrementar producción.
