Una de las operaciones emblemáticas de Compañía de Minas Buenaventura es Orcopampa (Arequipa). La mina subterránea de oro y plata inició operaciones en 1967 y, desde entonces, se convirtió en uno de los pilares de la producción aurífera del país. En 1991 alcanzó un hito al posicionarse como el principal productor de oro del Perú. En su mejor momento, a mediados de los años 2000, registraba producciones del orden de cientos de miles de onzas anuales, cifra que terminó de consolidar a Buenaventura como referente en la minería de metales preciosos. Ahora, ¿qué planes se ha trazado la minera para su yacimiento histórico?
En esa línea, Buenaventura presentó ante el Servico Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace) el Séptimo Informe Técnico Sustentatorio (ITS) de la Modificación del Estudio de Impacto Ambiental (MEIA) de la Unidad Minera Orcopampa.
La propuesta demandará una inversión de aproximadamente US$ 70 millones y contempla una serie de cambios orientados a garantizar la continuidad de las operaciones, mejorar el manejo de relaves, optimizar el tratamiento de agua e impulsar nuevas actividades exploratorias.
Los cambios que plantea Buenaventura
Uno de los cambios centrales es la incorporación de una planta de filtrado de relaves. Actualmente, explica el ITS, los residuos generados por el procesamiento del mineral mediante lixiviación y flotación son espesados y enviados directamente al depósito R4A. Con la modificación propuesta, los relaves pasarán previamente por un proceso de filtrado para reducir su contenido de agua antes de su disposición final. Durante la temporada de lluvias, el material será almacenado temporalmente en el denominado Almacén Temporal de Relaves (ATR), mientras que en época seca será trasladado a la ampliación del depósito R4.
Otro de los puntos del ITS es la reactivación y ampliación del depósito de relaves R4, que actualmente se encuentra en cierre progresivo. El plan contempla expandir esta infraestructura hacia los sectores noreste y norte, en dos etapas con capacidades de almacenamiento de 430,000 y 660,000 metros cúbicos, respectivamente. Asimismo, se prevé retirar relaves antiguos remanentes para su disposición en R4A o su eventual reprocesamiento en planta.
La propuesta también incluye mejoras en los Sistemas de Tratamiento de Agua Residual Industrial (STARI) Nazareno y Prometida. Para ello, la minera plantea incorporar nuevos equipos de aireación, neutralización y recirculación de lodos con el objetivo de optimizar el tratamiento de aguas ácidas provenientes del interior mina. De acuerdo con el documento presentado al Senace, estas modificaciones permitirán densificar los lodos y reducir el volumen acumulado en las pozas de sedimentación, sin incrementar el volumen autorizado de descarga hacia el río Chilcaymarca.
A esto se suma la implementación de un sistema de deshidratación de lodos mediante un decantador centrífugo. Con esta tecnología, la empresa busca separar de manera más eficiente el agua de los sólidos generados durante el tratamiento industrial, facilitando la recirculación del recurso hídrico hacia los sistemas de tratamiento y disminuyendo el contenido de humedad de los lodos destinados a disposición final.
En paralelo, Buenaventura proyecta ampliar labores subterráneas con fines exploratorios y de confirmación de reservas en las zonas Anquicha y Rodados. Las actividades comprenden la habilitación de galerías, rampas y chimeneas en los niveles 3540 y 3690 de la mina Chipmo. La compañía precisa, además, que la profundización de las labores se limitará hasta el nivel 3050.
El ITS también considera la reconfiguración de la poza de contingencia Wetland, que pasará de una única estructura de 45,000 metros cúbicos a dos pozas con la misma capacidad conjunta. Asimismo, plantea reutilizar el agua proveniente de las filtraciones de la bocamina Túnel Alberto en los procesos de planta, como parte de la estrategia para reducir el consumo de agua fresca.
Por último, Buenaventura busca ampliar en cuatro años el cronograma de operación de Orcopampa. De concretarse la aprobación, las instalaciones industriales de la unidad minera podrán continuar procesando mineral y concentrados de terceros hasta diciembre de 2032.
¿Nuevas actividades exploratorias en Orcopampa?
Como parte de los cambios planteados, Buenaventura proyecta ampliar las labores subterráneas con fines exploratorios en las zonas de Anquicha y Rodados.
Según el ITS, la iniciativa surge tras los resultados obtenidos en trabajos previos de exploración superficial. En el caso de Rodados, se identificaron valores anómalos de oro en algunos cantos rodados. Ante ello, la empresa plantea avanzar con exploraciones desde el interior de la mina para determinar el potencial geológico de la zona.
Para ello, Buenaventura propone desarrollar labores subterráneas y plataformas de perforación diamantina desde los niveles 3540 y 3690 metros sobre el nivel del mar, considerados los puntos más cercanos al área de interés.
En Anquicha, en cambio, las estructuras mineralizadas sí han sido identificadas en superficie. La compañía señala que en esta zona se observan vetas vinculadas a las fallas Chilcaymarca y Juanita, ubicadas entre Anquicha y Melissa, lo que refuerza el interés por continuar las evaluaciones geológicas en profundidad.
Con base en esta información, el plan contempla la construcción de tres cruceros principales y un by-pass destinado a infraestructura de ventilación, que permitirá conectar las labores hacia las zonas de Rodados y Anquicha. El objetivo es interceptar, en profundidad, las áreas donde previamente se detectaron anomalías de oro en superficie y así obtener un mayor conocimiento geológico del sector.
Buenaventura precisó además que estas actividades no requerirán nuevas instalaciones de soporte en superficie, debido a que las exploraciones aprovecharán labores ya existentes en interior mina en los niveles 3540 y 3690.
Fuente: GESTIÓN.
