16 de febrero de 2026
Comunidades

Minería ilegal: Comunidades apuestan por economías sostenibles para salvaguardar la biodiversidad

En territorios marcados por el avance de la minería ilegal, iniciativas ponen en valor la biodiversidad amazónica y desarrollan economías sostenibles como alternativa para proteger el bosque y fortalecer los ingresos locales.

Madre de Dios concentra algunos de los mayores impactos de la minería ilegal en el Perú, que se reflejan en la degradación ambiental, la pérdida de biodiversidad y la presión sobre las comunidades locales. Según un informe realizado por la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS), el incremento de esta actividad está impulsado por el alza de los precios de los minerales y la expansión del crimen organizado, en un contexto en el que la capacidad de respuesta del Estado se ha debilitado.

Ante este escenario, el impulso de iniciativas sociales y económicas se presenta como una respuesta fundamental para reducir los impactos de la minería ilegal y promover un desarrollo sostenible. Estas actividades productivas brindan opciones viables que disminuyen la dependencia de las comunidades, al tiempo que generan ingresos y fortalecen su desarrollo integral.

  1. Chocolate Amarakaeri

En el Perú existen 78 áreas naturales protegidas, de las cuales 10 son reservas comunales. Una de ellas es la Reserva Comunal Amarakaeri, ubicada en Madre de Dios, dedicada a la conservación de la biodiversidad, la protección de las nacientes de los ríos y el bienestar de las comunidades nativas.

Bajo este enfoque, impulsa Chocolate Amarakaeri, una iniciativa que pone en valor el cacao nativo orgánico cultivado por sus comunidades. Como parte de este proceso, se creó Numberi SAC, el brazo comercial encargado de posicionar estos productos en nuevos mercados. El chocolate fue lanzado oficialmente en julio de 2025 durante el Salón del Cacao y Chocolate en Lima, marcando un hito en la puesta en valor de la producción sostenible amazónica.

Cabe destacar que el chocolate Amarakaeri es elaborado por hombres y mujeres de los pueblos originarios Harakbut, Yine y Matsigenka, quienes trabajan con 46 variedades de cacao nativo. La materia prima proviene de comunidades como Barranco Chico, Puerto Azul y San José, zonas donde la minería ilegal ha tenido presencia fuertemente. “El objetivo es diversificar la economía y que, en algún momento, esta actividad desaparezca. Lamentablemente, la intervención del Estado es limitada y el reto para nosotros es aún mayor”, señala Walter Quertehuari Dariquebe, presidente de ECA Amarakaeri.

Actualmente, ofrece cinco productos al mercado: chocolate con leche al 45 %, chocolates al 70 %, 75 % y 80 %, además de una pasta de cacao. Estos productos se comercializan en Gustitos del Cura, en Puerto Maldonado, y en las tiendas de Chozu, ubicadas en el aeropuerto de Puerto Maldonado y en la calle Cantuarias 128, Miraflores. Para más información, se puede visitar su página de Facebook.

Asimismo, el equipo viene trabajando en la incorporación de nuevos ingredientes amazónicos, como castaña y plátano, con el objetivo de seguir diversificando su oferta y fortaleciendo el valor agregado de sus productos.

  1. Huicungo, el producto que revoluciona la industria cosmética

En Monte Salvado, comunidad nativa del sector Las Piedras, ubicada en la zona de influencia del Parque Nacional Alto Purús (PNAPU), cerca de 28 socias, junto a sus familias, han encontrado en el huicungo una oportunidad para mejorar sus ingresos, conservar el bosque y mantener vivas sus tradiciones, a través del conocimiento ancestral y la capacitación técnica orientada al desarrollo de un bionegocio sostenible.

El huicungo, conocido también como murumuru (Astrocaryum murumuru), es una palmera amazónica cuyo fruto se recolecta del suelo sin talar la planta, entre los meses de febrero y mayo/junio. De su semilla se obtiene una manteca altamente valorada por la industria cosmética debido a sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

Con el objetivo de impulsar este bionegocio, en 2025 se suscribió un acuerdo de conservación para fortalecer la gestión del Parque Nacional Alto Purús. El proyecto se desarrolla en coordinación con el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP) y la Sociedad Zoológica de Frankfurt (FZS), a través del programa Legacy Landscapes Fund (LLF).

“FZS brinda apoyo en la asistencia técnica continua de buen manejo de cultivos, estudios del potencial comercial de Huicungo, creación de centros de acopio, realización de reglamento interno, acuerdos de comercialización, coordinaciones internas que hacen que el producto sea exportado a otros países”, explica Cristina Soto, especialista del proyecto.

Actualmente se proyecta que, de las 176 hectáreas existentes, se realice la primera cosecha con una producción estimada de entre 6 y 9 toneladas, con la meta de alcanzar hasta 22 toneladas por cosecha a mediano plazo. La comunidad de Monte Salvado se encuentra además en una zona donde se registran avistamientos periódicos de los Mashco Piro, población en aislamiento voluntario.

  1. Castañas en Puerto Arturo

La Castaña es uno de los frutos más apreciados en Madre de Dios, alrededor del 20 % de su población se dedica a esta actividad agrícola. Familias enteras en la comunidad de Puerto Arturo a unos 30 minutos de Puerto Maldonado se dedican a la cosecha de este fruto amazónico desde enero a marzo.

“Antes de la castaña la principal actividad económica era la madera, ahora hemos demostrado que se puede tener mayor beneficio con menor inversión, y con ello, se acaba la tala ilegal y otros perjuicios generados. También se evita que los jóvenes trabajen en la minería ilegal, uno de los mayores desafíos ambientales de la región.”, expresa Martin Huaypuna Flores, experto castañero y fundador de AFIMAD.

Es así que, a través de la Asociación Forestal Indígena de Madre de Dios (AFIMAD) se recolectan las castañas de los productores de Puerto Arturo y esta es destinada al mercado nacional e internacional. Hace 3 años las comunidades que conforman AFIMAD comenzaron a exportar al extranjero las castañas de Madre de Dios. Los mercados con más demanda fueron Corea del Sur, Estados Unidos, España y Alemania.

Bajo el apoyo de la asistencia técnica por parte de Conservación Amazónica – ACCA, se brinda soporte a los agricultores para que se organicen y sean guardianes de sus bosques y generen ingresos dignos sin dañar el medio ambiente.

Estas experiencias demuestran que, frente al avance de la minería ilegal, las comunidades de Madre de Dios están construyendo alternativas reales basadas en la conservación del bosque, el aprovechamiento sostenible de la biodiversidad y el fortalecimiento de economías locales. Iniciativas como el cacao, el huicungo y la castaña evidencian que es posible generar ingresos dignos sin destruir el territorio, reafirmando que la protección de la Amazonía pasa también por apostar por modelos productivos sostenibles liderados por las propias comunidades.

Artículos Relacionados

Proyecto liderado por mujeres de Puinahua y apoyado por PetroTal gana financiamiento de PROCOMPITE

admin-roveri-mye

Proveedores locales de Espinar se reinventan con nuevos conocimientos gracias al “Programa aceleradora de empresas locales de avanzada”

admin-roveri-mye

Antapaccay fortalece capacidades de productores en administración de empresas rurales

admin-roveri-mye